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miércoles, 7 de junio de 2023

Esto explica por qué los loros son tan inteligentes

 

Los científicos han comprobado además que estas aves y los primates han evolucionado las mismas características de manera convergente, desarrollando capacidades cognitivas complejas en forma independiente.



Seguro que has visto más de un vídeo en Youtube de loros realizando tareas de una cierta complejidad: abrir cajones, utilizar herramientas para conseguir comida, memorizar ciertas acciones, distinguir colores, etcétera. Habilidades que ni otros animales ni otras aves (salvo contadas excepciones) han conseguido desarrollar y que ahora un grupo de neurocientíficos de la Universidad de Alberta parece haber conseguido desentrañar.

Para analizar la inteligencia de estas aves estudiaron el cerebro de 98 especies de pájaros distintos: búhos, patos, colibríes, avestruces… de la colección de la Universidad de Lethbridge en Alberta, Canadá. Y la conclusión fue toda una sorpresa: los loros, al igual que los primates, tienen muy desarrollada una región del cerebro que conecta las dos partes más grandes del mismo: la corteza y cerebelo. En aves esta región se llama Núcleo Espiriforme Medial (SpM, por sus siglas en inglés) y es exclusiva de los pájaros.


En primates la región que transfiere información entre la corteza y el cerebelo son los núcleos pontinos. Los científicos, al contrario de lo que cabría esperar teniendo en cuenta que tanto los loros como los primates tiene una inteligencia mayor a la de otras aves y mamíferos, comprobaron que los loros tienen unos núcleos pontinos pequeños, pero que habían desarrollado enormemente otra estructura que cumplía esta función: el SpM, en el tálamo. De hecho, en los loros esta zona es entre 2 y 5 veces más grande que en otros pájaros.

Pero, ¿qué significa esto y qué implicaciones tiene?

En esencia significa que tanto los loros como los primates han desarrollado las mismas características de manera independiente, lo que se conoce como evolución convergente. Como explica Cristian Gutiérrez-Ibáñez, uno de los autores de la investigación, a National Geographic España, “la evolución convergente entre loros y primates nos sugiere que una mayor capacidad de transferir información entre estas dos regiones es importante para el desarrollo de habilidades cognitivas más desarrolladas. Lo interesante es que esto ha ocurrido de manera independiente y en regiones distintas en ambos grupos”.


Así pues, estudiando el SpM en los pájaros, los investigadores esperan descubrir principios más generales de cómo interactúan estas dos regiones del cerebro, y cuál es el rol exacto de esta interacción en la inteligencia.


Ahora, explica el propio Gutiérrrez, habrá que estudiar el tamaño de esta región en especies con cierta inteligencia, como los cuervos. “Los córvidos son tan inteligentes como los loros y por lo tanto uno esperaría que también tuvieran un SpM grande”, señala. Analizar más a fondo esta estructura puede aportar luz sobre el órgano más fascinante de la naturaleza. Es por ello que, tal y como nos explica el propio investigador, “en el futuro planeo hacer experimentos en loros y otros pájaros para determinar la función de este núcleo. Por ejemplo, lesionándolo y ver como esto afecta el comportamiento”.


ENLACES:

https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/esto-explica-por-que-loros-son-tan-inteligentes_13058

miércoles, 26 de abril de 2023

🔼 El saltarín alitorcido, el pájaro que canta con las alas

 


«Estos pequeños pájaros hacen un ruido extraordinario», escribía Charles Darwin en su libro El origen del hombre de 1871. El célebre naturalista británico compartía lo que dos zoólogos contemporáneos, Louis Fraser y Philip Lutley Sclater (quien describió por primera vez al saltarín alitorcido en 1860), habían observado en Ecuador: un ave que hacía música con las alas. Tal cual: los machos de esta curiosa especie, endémica de los bosques húmedos de la frontera entre Ecuador y Colombia, tienen, al igual que otros miembros de la familia de paseriformes a la que pertenecen –los pípridos, también llamados manaquines–, las plumas secundarias extraordinariamente modificadas. ¿Con qué fin? Emitir unos curiosos sonidos metálicos que atraen a las hembras hasta el lek, donde los machos se agrupan en época de reproducción. «Las tres primeras secundarias son de tallo grueso y curvadas hacia el cuerpo; en la cuarta y quinta el cambio es aún mayor; y en la sexta y séptima el eje se engrosa en un grado extraordinario, formando un bulto córneo sólido», apuntó Darwin.

Josep del Hoyo, médico, ornitólogo, divulgador y editor que tiene en su haber el avistamiento de más de 8.000 especies de aves en todo el mundo, ha observado estas espectaculares exhibiciones en tres ocasiones en las tierras bajas del noroeste de Ecuador. «Antes de llegar al lek ya se oyen los característicos sonidos metálicos de su cortejo –explica–. Cada macho (he llegado a observar hasta 12) suele realizar una pausa de entre ocho y 15 segundos antes de volver a lanzar sus alas hacia delante, que es el movimiento que produce el sonido». Una vez en el lek, los machos son fáciles de observar, asegura; se muestran en sus perchas preferidas, en general situadas a media altura y en lugares abiertos para que su exhibición sea vista por la hembra a la que su música le haga más tilín.

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OTROS DATOS

Urogallos, combatientes, cotingas, saltarines… son algunas de las especies cuyos machos utilizan los leks, o puntos de encuentro, para mostrarse ante las hembras. Pero lo del saltarín alitorcido, cuya biología es aún bastante desconocida, es exhibicionismo puro. Cuando despliega las alas y las pone en posición vertical, estas muestran un vistoso patrón en blanco y negro, y justo después emite el armónico timbrazo sonoro, al frotar las alas 100 veces por segundo.

ENLACES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Machaeropterus_deliciosus

https://www.researcher-app.com/paper/9361310

lunes, 6 de marzo de 2023

🔼 Por qué los pájaros vuelan en bandadas?

 Es una forma de optimizar esfuerzos, evitar riesgos y ahorrar energía



En la nómina de pájaros que vuelan en formación tenemos desde las anátidas, como los gansos y los patos, hasta las zancudas, como las grullas y las cigüeñas. Cuando pensamos en bandadas de aves lo hacemos suponiendo que todas son las de la misma especie, pero a veces esta ley no se cumple.


Y es que las bandadas mixtas son un hecho relativamente frecuente en los bosques andinos y en las selvas del neotrópico, en donde el tamaño y el nivel de asociación entre las especies diferentes no sigue unas reglas fijas.

En estas agrupaciones se diferencian dos tipos de especies: las nucleares y las satélites. Las primeras inician y/o participan de una forma más activa en la bandada, se podría decir que son los líderes, y habitualmente son las que están provistas de sistemas más complejos de alarma que facilitan la defensa frente a los posibles depredadores.

Las especies satélites se unen a las bandadas mixtas pero no deciden ni el rumbo ni ayudan en la vigilancia frente a posibles enemigos.


Protección y ahorro energético

Antes de iniciar el vuelo los pájaros esperan a que el sol caliente lo suficiente como para aprovechar las corrientes ascendentes de aire y minimizar el gasto de energía. Cuando han alcanzado cierta altitud se suelen colocar en formación, generalmente dibujando una «V».


El motivo por el que los pájaros prefieren volar rodeados de otros y no en solitario es porque son capaces de planear durante más tiempo sin necesidad de batir las alas. Los pájaros que se benefician más son los que vuelan en las últimas posiciones, mientras que los «más perjudicados» –los que ahorran menos energía- son aquellos que están situados en la cabeza de la formación.


Se ha comprobado, además, que formar un grupo hace que el aire fluya más rápido por encima de las alas que por debajo, creando mayor presión en la parte inferior, lo que facilita el vuelo. En algunos casos las formaciones tienen como objetivo convertir la búsqueda del alimento en una labor mucho menos tediosa.


En otras ocasiones la columna tiene una clara función defensiva, el grupo evita que sus miembros puedan ser atacados por depredadores, ya que los constantes cambios de dirección impiden que puedan fijar su atención en una única presa.

Algunos estudios científicos han dado un paso más al demostrar que el ritmo cardiaco de las aves es comparativamente menor en aquellas que forman parte de una bandada que en las que vuelan en solitario.


Una exhibición aérea sincronizada

El vuelo entre las aves que forman el grupo está perfectamente sincronizado, de forma que no se produzcan colisiones entre ellas. En ocasiones sus vuelos esbozan dibujos verdaderamente hipnóticos, después de cambiar de posición y de ritmo de aleteo en cuestión de segundos para mejorar su aerodinámica y ganar impulso.


Parece ser que esto lo consiguen gracias a unos mecanismos neuronales en los que dos neuropéptidos –vasopresina y mesotocina- junto con sus respectivos receptores (VT3 y VT4), localizados en dos regiones cerebrales específicas de las aves (el septo lateral y el arcopalio dorsal), desempeñan un papel crucial.


Gracias a ellos son capaces de conocer la posición exacta de las demás aves del grupo y saber cuál es la mejor ubicación posible en cada momento, aprovechando el flujo de aire generado por el ave que va delante.

Quizás, solo quizás, a partir de ahora disfrutemos más de esas bellas estampas que nos regala de vez en cuando la naturaleza, en la que centenares de aves parecen moverse como si fuera una sola.

ENLACES:

https://www.abc.es/ciencia/pajaros-vuelan-bandadas-20230303130701-nt.html